
El respeto a la diversidad y el rechazo al racismo, la xenofobia o la homofobia. La igualdad entre hombres y mujeres. Los derechos y deberes de los ciudadanos y las sociedades democráticas. Todo ello dentro de lo que marca la constitución española y la declaración Universal de los derecho Humanos. Esto es lo que enseñará la asignatura de educación para la Ciudadanía. ¿Que es lo que molesta tanto a los obispos y al PP?.
Les da miedo hablar de xenofobia, de diversidad, de racismo, de igualdad, de derechos y deberes????
Les da miedo todo, les da miedo que nuestros hijos sean educados en los nuevos valores democráticos de los nuevos tiempos. Les da miedo perder "clientela" de fanáticos religiosos que se pasan por el forro de sus sotanas los nuevos valores de una sociedad plural y democrática.
Ayer, el cura Martinez Camino, portavoz de los fundamentalistas católicos declaraba la guerra al Gobierno, a nuestro Gobierno.
Los Obispos han hecho de la Educación para la Ciudadanía el estandarte de su rechazo a la ley educativa aprobada en 2006. Junto con algunas asociaciones "de la intransigencia" y el apoyo del PP han invitado a los padres a no llevar a sus hijos a estas clases, es decir, a la desobediencia civil, que dejaría a los alumnos sin el Graduado escolar. En su empeño, los Obispos han llegado hasta abroncar a los Colegios católicos porque se mostraron dispuestos a impartir esta asignatura obligatoria.
La postura de estos fanáticos Obispos contrasta con la de las asociaciones cristianas como Cristianisme al Segle XXI que defendió ayer la asignatura.
la Conferencia Episcopal debe entender de una vez por todas que ellos representan a sus feligreses y no a la CIUDADANÍA, que ellos representan el pasado, la intolerancia. Que ellos permiten el insulto y la manipulación permanente desde sus medios. Que la Religión sobra en las escuelas y que su "problema" no debe ser la educación de los ciudadanos sino el perdón a "los pecadores". Por lo tanto intenten perdonarse unos a otros (los Obispos) porque motivos tienen para ello.
