
El Partido Popular no ceja en su empeño de devorar la Democracia de la manera mas cruenta posible.
después de
las últimas detenciones de miembros de
ETA (y van 360 en esta legislatura) la derecha reacciona con declaraciones que rayan el mas absoluto esperpento.
Es evidente que el
PP necesita a
ETA para
sobrevivir a costa de cosas inconfesables.
Su destino político depende de ella. La necesitaba antes del 11-M, en el poder, buscando alambicadas conexiones entre los terroristas vascos y el
PSOE a través de
ERC,
Carod Rovira y
Perpignan. La necesitó, y hasta forzó su existencia, del 11 al 14 M, atribuyéndole una autoría falsa, descartada primero en las urnas y después en los juzgados. La lleva necesitando desde que los ciudadanos apearon al
PP de la
Moncloa, castigando ese envenenado discurso político que, a ritmo de gota malaya, busca que cale en la opinión pública la idea de que sólo ellos hacen frente a
ETA.
Es nauseabundo que en la legislatura que hay menos muertos a manos de la organización terrorista la derecha extrema de este país se tire al cuello del gobierno para devorarlo. Y no son consciente que se
están autodevorando.
Aznar: " Zapatero ha aparecido para rescatar a
ETA de su derrota".
Rajoy: "Las detenciones de
Etarras son un milagro"
Mayor Oreja: "El gobierno forma parte una unión temporal con
ETA"
No sigo porque no terminaría de reescribir las barbaridades que salen de la boca de estos degenerados de la política.
Desde que Mariano
Rajoy salió del Palacio de La
Moncloa, después de celebrar su última reunión con el presidente del Gobierno, no ha habido más que buenas noticias relacionadas con el terrorismo. No porque él haya tenido que ver, sino porque las policías francesas y españolas han sido extraordinariamente eficaces, cosechando una labor de inteligencia llevada a cabo durante la tregua. Sin embargo, al líder del
PP las buenas noticias sobre la lucha
antiterrorista parece que le
contrarían, porque a mayor eficacia policial, mayores críticas al Gobierno. Luego, salen
espontáneos de su partido buscando notoriedad en el universo de los despropósitos: han llegado a decir que el presidente abrió el proceso de negociación para fortalecer a
ETA…
Rajoy ha convertido, con buenas ayudas
mediáticas, a
ETA en un ácido bórico para el pensamiento, en un disolvente político capaz de desintegrar cualquier unión entre demócratas, si es que a quien
instrumentaliza el dolor de las víctimas y manipula el miedo se le puede llamar demócrata. Estos días, el Foro de
Ermua y los homenajes a Miguel Ángel Blanco han sido, una vez más, la probeta con la que la derecha mezcla peligrosamente humores inflamables a la espera de que una chispa haga saltar por los aires la convivencia. Han
politizado el miedo en busca de una interpretación política de los
futuribles asesinatos.
Porque ahora, una vez construida y divulgada esta teoría de la conspiración sin fin, necesitan su confirmación empírica.
Rajoy precisa un atentado de
ETA para medir la eficacia de su estrategia. Es como la refutación de Dios de Hume, según la cual Dios no existe porque el mal sucede en la tierra: si
ETA mata, quedará probado que Zapatero es culpable. ¿Culpable de qué? Se cierra el silogismo: de que
ETA mate. La trampa está en que para demostrar la culpabilidad, sólo se necesita una prueba determinante. Pero ninguna prueba demuestra de manera excluyente la inocencia de nadie.
Ahora yo quiero hacer un pequeño juego diabólico e invertir los términos de esta filosofía política:
-
Rajoy necesita a
ETA.
-
Rajoy ha dividido a los demócratas y ha utilizado a las víctimas.
-
Rajoy ha hecho más fuerte a
ETA, porque la necesita.
- Por tanto, cuando
ETA mate,
Rajoy tendrá que demostrar su inocencia…
No se esfuercen en demostrar la inocencia de Zapatero contabilizando los
etarras detenidos. Es entrar en su marco y la derecha siempre responderá que lo que se hace no es suficiente. Pasen al ataque. En esas frases tienen un antídoto ideológico contra el malévolo e incendiario discurso de
Rajoy.
Esto lo dice Antonio
Asencio y lo
suscribe con toda la firmeza que me dan mis
convicciones Antonio Parra.
Sigan autodevorandose pero dejen en
PAZ a los ciudadanos de bien de este País.