domingo, 11 de mayo de 2008

MÁS MAYO



Cuarenta años después de Mayo del 68, son muchas las "conmemoraciones" que de aquel acontecimiento histórico se siguen haciendo. Hay quienes, como Sarkozy, quieren convertirlo en el "demonio" a enterrar para así poder avanzar mejor en la contrarrevolución neoliberal y militarista que amenaza con acabar con todas las conquistas logradas desde entonces. Hay también quienes, habiendo participado en aquel movimiento, reniegan de él o simplemente lo reducen a una mera revuelta cultural para así justificar su adhesión inquebrantable al capital.

Pero Mayo del 68 fue, sobre todo, un desafío a los poderes instituidos: al gaullismo, al capitalismo, al stalinismo. Fue el momento más álgido de un año que en Vietnam, Washington, Berlín, Torino, Tokio, Praga, México, Atenas y otros muchos lugares conmocionó el mundo entero y volvió a poner de actualidad la necesidad y la posibilidad de la revolución. Abrió, además, una brecha a través de la cual movimientos como el feminista, el ecologista, el antimilitarista o la contra-cultura recrearon nuevos frentes de lucha que se unieron al ya viejo combate contra la explotación capitalista.

También aquí, en el Estado español, el movimiento estudiantil y la juventud obrera que luchaban contra la dictadura franquista se sintieron identificados con los mensajes que llegaban del país vecino: "No es más que un comienzo, la lucha continúa", "No queremos ser los perros guardianes de la burguesía", "Seamos realistas, pidamos lo imposible", "La barricada cierra la calle pero abre el camino", "Prohibido prohibir", "Cuanto más hago el amor, más ganas tengo de hacer la revolución; cuanto más hago la revolución, más ganas tengo de hacer el amor". Transformar el mundo, cambiar la vida, ése era y es el "espíritu del 68" que quisiera seguir reivindicando.

¿Qué queda del espiritu de Mayo del 68?

4 comentarios:

Ginebra dijo...

Antonio, me ha gustado mucho esta reflexión sobre Mayo del 68, desde luego, una fecha que representa un importantísimo acontecimiento histórico por el sentido de crítica y protesta sobre lo establecido...creo que es muy acertado todo lo que has dicho (esta vez sí estoy de acuerdo contigo en todo).
"Cuanto más hago el amor, más ganas de hacer la Revolución y cuanto más hago la Revolución, más ganas tengo de hacer el amor"... esa frase es sencillamente GENIAL y, con tu permiso, me "la quedo"... Creo que de alguna forma eso es lo que yo intento, aunque a veces no lo consiga.
Un beso.

Antonio Parra dijo...

Gracias Ginebra por compartir la reflexión o recordatorio de mayo del 68.
La frase te gusta. Es tuya. Son frases de la "Revolución"; hay toda una fraseología que quedo para la historia. Si tengo tiempo colgaré aquí, en otro comentario, todo un ramillete de frases producto del movimiento revolucionario que son tremendamente geniales. Seguro que te quedas con la mayoría de ellas, porque ya sabes "debajo de los adoquines está la playa".
Un beso

Anónimo dijo...

Yo creo que queda mucho, no seríamos los que somos sin el mayo del 68. Ni la izquierda es la misma, para lo malo y para lo bueno, ni el orden social es el mismo. El feminismo, por ejemplo, avanzó notablemente con el uso abierto de la pildora y el me acuesto con quien me da la gana, que parece una tonteria que sólo beneficia a los hombres, pero que con el tiempo se ha demostrado que a quien beneficia es a ambos sexos.

Y queda mucho de aquella anarquía, y también un mucho de decepción, de sueños rotos...

Sólo permanecen inalterables la derecha y el clero, impasible el ademán.

Antonio Parra dijo...

Cierto Angeles, solo quedan inalterables la derecha y el clero.